En ningún momento deja de ser una película infantil que, aunque se gasta algunos guiños tecnológicos o políticos, rueda sin pretensiones ambientándonos de esa forma que Burton conoce tan bien. El director, Shane Acker, ha creado una película sencilla, divertida y completa que distrae y divierte a quien quiera dejarse engañar un poco.
El guión tiene un par de momentos forzados que en mi opinión podrían haberse maquillado mejor, pero en definitiva cumple con todo.
Por concluir, si os apetece pasar un rato curioso y distraído viendo una película de animación bien hecha: adelante.
Saludos, Nacho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario