La mazmorra que habíamos descubierto bajo el taller de vidrio no estaba completamente explorada todavía. Así que tras recuperarnos de nuestras heridas y permitir que Deret, nuestro mago, recordara de nuevo sus hechizos. Bajamos de nuevo.
Esta vez nos acompañaba el clérigo del pueblo y tres soldados, de modo que la exploración transcurrió sin demasiados contratiempos. A parte de algunos encuentros con bestias no-muertas, lo más relevante fue consecuencia de la curiosidad e inquietud de nuestra pequeña gnoma: Pia, quien viendo el suelo repleto de tablas de madera tuvo la genialidad de ponerse a juguetear con el pie. Cayó en un foso habitado por un cadáver animado, pero la suerte quiso que pudiéramos sacarla con facilidad de allí.
Con aquellos pasadizos limpios y la intención de derrumbarlos, nos reunimos con las autoridades de Sand Point para ver que conclusiones se sacaban del primer asalto goblin y la profanación de la tumba. Al parecer las diversas tribus se estaban agrupando en el este, dirigidos por una sacerdotisa maligna que quería ofrecer un gran sacrificio a su diosa: el pueblo entero.
Gracias a las exploraciones de una elfa llamada Shelule, conocíamos el lugar donde se estaban agrupando. Así que, como héroes que somos, nos aventuramos a ver que se cocía por allí.
No fue un viaje complicado hasta la entrada. Un laberinto de espinas que debería llevarnos hasta la fortaleza donde se escondían. Aunque había una extraña tranquilidad en las afueras no tardamos en toparnos con un par de grupos a los que conseguimos vencer con bastantes problemas.
De nuevo las heridas y el agotamiento nos obligaban a descansar. Volvimos al bosque, nos creamos un refugio y en silencio dejamos que nuestros músculos se relajaran. Esperando que al despertar las bendciones de los dioses estuvieran con nosotros.
Partida divertida de DyD 3.5 donde ya hemos alcanzado nivel 3 y empezamos a disfrutar de algunas habilidades interesantes. Quería aprovechar el texto para hacer un comentario a cerca de este sistema.
Durante años he sido un intransigente defensor de los juegos de rol basados básicamente en la interpretación. Cuanto menos dado hubiera mejor. No me convencían, aunque he usado, los sistemas de evolución por nivel y mucho menos esos aumentos “repentinos” en cuestión de habilidades. Tampoco el tema de mazmorras, objetos mágicos, enemigos muy malvados, aliados muy nobles… Todo lo que representaba el D&D y el sistema D20. Digamos que de algún modo siempre había puesto esfuerzos en conseguir que todo fuera ambiguo, las cosas mágicas muy sutiles, los actos valerosos cuestionables y los malvados comprensibles. Por eso, cuando se planteó el principio de esta partida, no me acababa de convencer.
Otro de mis muchos errores.
Efectivamente es una forma de hacer y ver las cosas de forma diferente, pero sin duda es divertida. Conseguir esa espada +2 al ataque, o matar al ladrón para conseguir esos 100PEX que me permitirán subir de nivel y alcanzar tres nuevas habilidades increíbles también tiene su gracia. Y eso es D&D, eso es el sistema D20. Aunque efectivamente todo es adaptable y ‘una cosa no quita la otra’, no se puede negar que la orientación de este sistema esta mas ideada a forma de videojuego o de juego de tablero que como rol interpretativo o narrativo. Pero eso mismo me resulta increiblemente divertido, después de llevar unos quince años jugando a rol, lo he descubierto.
Siempre he sido algo lento.
Saludos, Nacho.
Me alegro de que te guste, esa era mi intención inicial, no es mi sistema de juego "favorito" pero quería hacer una partida ligera, con momentos de diversión y desafio pero sin demasiada complejidad de personajes, tan solo ser heroes y pasar un buen rato, un rato en el que no peligre tu universo interior de moralidad! ;-P
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